18/7/10

Al menos ahora.

Y al final, siempre arreglas todo...
ya no eres imponente,
ni más hombre de lo que yo soy mujer,
ya no eres místico ni mucho menos felino,
ya no eres nada, nada para mí...

Sin embargo, y aún sobre toda premonición
lo arreglas todo, impredecible,
con sólo una palabra,
como si fueras un dios extraño de alguna lejana galaxia,
como si fueras... sólo tú, eso, lo que eres.

"Al menos ahora nos miramos sin volver la cara..."
Confiar, confiar en ti,
casi tanto como confío en Mi propio Dios
de ésta galaxia y de todas las que pudieran existir,
casi tanto como confío en mi propio hombre,
confiar en ti... ajeno, extraño espejo.

Y entregarte, como cual padre entrega a su hija virgen en el altar,
tan emocionante como doloroso,
entregarte con la boca, las palabras, con los actos,
pero ese padre jamás entrega a la joven con todo el corazón,
lo mismo yo...

¿Entregarte? Jamás!.

"Al menos ahora nos miramos sin volver la cara,
las dudas, los hechos, me explotan contra el pecho,
y yo aquí esta noche, tras de un sí que no sale..."

Y es aquí cuando y donde gritarás tu mi nombre.-

No hay comentarios: