¿Qué huea te sucede?...
Pregunto una y otra vez como si pudieras escucharme...
como si fuese a obtener respuesta.
"Déjate llevar..." dices...
¿que me deje llevar por qué?
¿por lo que alguna vez sentí por ti?
¿Me estás huebiaaaandooooooooooooo!?
Me gusta como me miras,
cuando estás copetiado...
ahí veo algo del cariño que guardas en el foooooondo por mí.
Cuando no... no,
cuando sobrio, solo veo odio en tus ojos,
como si fuera yo... la peor escoria en tu vida.
¿Pa' qué carajo me vienes a ver entonces?
Te gusta... aaah! te gusta jugar conmigo,
tienes esa costumbre de que sea presa fácil para ti,
debido a lo que... alguna vez sentí.
Eso que me hacía ser infiel a cada uno de los maravillosos hombres que tuve a mi lado,
eso que me hacía arder en llamas ("on fire!") cada vez que una yegua se te acercaba,
esooo!, ¿de eso me hablas?.
Bah!... te informo que estás perdido,
ya fue, pasado.
Hoy fue distinto, ¿Viste!?
no puedo evitar reírme al ver tu cara desfigurada ante mi rechazo.
Es fuerte, sí,
porque jamás en mi PERRA vida (si, bastante perra)
me ha costado rechazar a un hombre, niño, o machote...
por más que muera de ganas, mucho que ame o me importe el engendro,
jamás fue un problema rechazar... hasta que llegaste tú!
y desordenaste los esqueeemas y volviste mi vida en eso que ahora llamo perra.
ah, claro... debe ser que a aquellos que me importan no me cuesta rechazarlos
(obvio, hay que mantener la imagen...)
pero ante aquel que no me importa TANTO... BAH! caigo.
Eso es... ahora lo entiendo todo.
Si supieras la alegría que siento al poder huír de ti!!
Pero qué mierda...
¿Eso significa que ahora me importas?
¡Rayos!.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario