26/9/09

Has muerto.

Ya no podrás herirme,
porque te veo tan niño que vuelvo a resucitar.
Niño imponente, místico... niño, al fin.
He renacido de entre las más olvidadas cenizas
que el viento quería para él.
Es que he sabido caer, reconocerme derrotada
por tus ojos para así, volver a vencer.
Y tu canto casi ausente ese día no mató,
produjo agonía, sí, más no mató.
Y tu mirada, a dónde iría que casi me miraba pero...
a mi no, vagaba distraída, a los ojos de otra, quizás.
Y tu risas, y esos juegos... te muestran derrotado,
no eres el hombre...
Mi temblar, el respirar y el corazón desbocado
no significan nada, o tal vez sí... la despedida.
Felino místico, imponente, con tu canto y tu voz
y tus ojos y tu sonrisa... pero NIÑO.-

Yo no estoy para niños!!

No hay comentarios: