27/8/09

Del recuerdo del recuerdo del...

En el recuerdo del recuerdo del recuerdo del recuerdo del...
Estás tú, ahí, bien lejos -Eso se supone-
Sin embargo, cada vez que quieres te levantas, imponente -Como siempre ha sido tu figura- y mueves tus grandes pies, para avanzar, a pasos agigantados, hasta el presente, hasta éste espacio, hasta donde estoy yo, exactamente, hasta mí.

Y... Ay! No!, tus ojos, tus grandes ojos, tus ojos profundos, se posan en mí. Intento mandar mi mirada a volar hacia el lado contrario, o... hacia cualquier otra parte! Pero sólo puedo agacharla, mirar el piso, cerrarlos, apretarlos, al tiempo que lo mismo hago con mis puños... intimidada.

No puedo quedarme a navegar en esos ojos, es que mi dueño me observa... no puedo defraudarlo.
Y te das cuenta, y mueresm ónticamente... ay, si esa cruz redentora que observo desesperada me liberara de ti... Podría comulgar cien, o tal vez mil veces más convencia. Si ese, clavado, bajara de allá arriba, para decirme que te marchas para siempre... Podría sin remordimiento emborracharme con su sangre, mientras oiría tu canto -Sería el último, celestial- Y me hudiría en tu mirada, y volaría, y soñaría, con tu canto... con tu canto, con tu salmo, con tu voz, con tu boca, con tu lengua, y tus labios, y tus ojos, y...
Tanto pienso y mis ojos se mojan -Tú lo notas, tú TODO lo notas- Y siento que la asamblea entera lo nota, más no es así, estoy nerviosa.

Y tú cantas, varios cantan, pero tú lo haces nervioso -Lo he notadio también- y cantas y me miras y aprietas tus ojos tan fuerte como a esa guitarra -Ves cómo se siente ahora?- Y bailamos todos al son... Y YO bailo, bailo yo al compás de tu voz, y tus manos, y tus ojos, y tu lengua...

Ese desde allí arriba aún no baja, pero me acaricia... un poco más suave de lo que acaricia tu mirada.

Todo se ha detenido en tu favor y en contra mío, ese a mi lado, que me abraza, no lo siento, en mí no está, sólo estás tú... y el de la cruz.

Ahora vuelves a mover tus grandes pies en dirección contraria, a tu lugar, y vuelves a posarte en el recuedo del recuerdo del recuerdo del recuerdo del recuerdo del... Ya no te veo imponente.
Hasta pronto,
Hasta el sábado siguiente.

No hay comentarios: