13/11/08
Vas a ser mío.
cuando el viento de un soplido
y yo caiga ante tus ojos,
Vas a ser mío,
pues así yo lo he elegido
y siempre soy yo quien escojo,
vas a ser mío,
porque bello y engreído
has caído ante mi rostro,
vas a ser mío,
porque hombre y desvalido
has cedido a mis antojos
vas a ser mío,
porque lo quiero y lo he querido.
Cuando el viento de un soplido
y me absuelva un alarido
habré caído en un suspiro
a tus pies bien definidos.
Cuando el viento de un soplido,
tú y tus ojos de homrecito,
grande, fuerte y engreído,
rogarán por mis suspiros,
rogarán por mi cariño.
Quieres tanto de mí,
pero debo confesar que no puedo convidar
nada más...que promesas rotas,
más te podría invitar, si tú quieres,
a pasar a mi alcoba de nostalgias revoltosas.
cuando el viento de un soplido
y tu ya seas mío,
podrás sin miedo pasear
a la orilla de mi corazón vulgar.
Cuando el viento de un soplido
tu gran coraje de engreído
ya estará adormesido,
pues sabrá que habrás caído,
y que estarás desposeído
de tu orgullo y desvalido.
Tú caerás ante esta niña,
más yo caeré ante ti, hombre,
ante tus ojos y tus pies,
pero nunca cederé a tus encantos otra vez,
como harás tú, cuando hallas aprendido a perder
y te tenga de rodillas solo por querer.
Vas a ser mío, pues así yo lo he elegido.
7/11/08
Es hombre demás...

Viste mis manos como temblaban
Al recibir de ti lo que mi esencia anhelaba,
Lo que mi boca clamaba…
“¿Me presta cien pesos?”, pues me tiene encantada!
Mientras hurgaba el bolsillo para darme esos cien…
Que feliz que me haces! Es que tú no lo ves,
Que mi vida dio un giro y no supe que hacer.
¿qué mi hombre se ha ido!?, díganme donde va,
Yo lo quiero encontrar, tengo tanto que hablar,
Y al mirarle los ojos solo puedo callar.
Que los cien yo no quiero, solo te quiero hablar,
Que yo quiero tus ojos, esos ojos de sueños,
Que yo en ellos me pierdo, que ahora son mi desvelo.
Y de pronto te pierdes, digan donde andará,
Que ya se que es adulto, que me puede fallar,
Que el es hombre, que engañan, y que juegan demás;
Quiero amar esos ojos y volver a callar,
Que de pronto aparece, y no puedo atacar,
Que tenerlo tan cerca! Y no poderme acercar,
Que ni siquiera mira, y vuelvo agonizar,
Que ese hombre es mi sueño, no lo puedo alcanzar,
Y yo aquí, tan niña, y él es hombre demás.