El mundo se dio vuelta cuando decidí volver a verte...
Lágrimas, ilusiones, prisas, miedos, simarras, caminatas, peleas...
Todo por volver a verte,
Las voces en mi cabeza gritaban que debía volver a hacerlo,
pude hacerlo mucho antes, pero no, no se como no se me ocurrió...
Maldita inocencia...
Pero era ese el momento... y aún no entiendo...
si cuando te volví a ver me desilucionastes tanto,
por que cresta!!? ¿Cada vez que decido escribir algo se viene esta historia a mis manos, a mi cabeza, a mi lápiz o al maldito teclado?
¿Qué carajo tienes!?
El mundo se dio vuelta cuando decidí hablar en tu nombre...
Mentiras... guauas, médicos, abortos... webadas casi que sacadas de series mamonas de televisión,
pendejadas... historias "colegiales/universitarias"
Desde ahí es que la mierda del aborto empezó a marcar mi vida,
quizás deba hacer algo al respecto... sí, quizás... algún día.
Esa fue la época en que veía a un neo nato y si me llenaban los ojos de lágrimas,
desde ahí es que sueño con ser madre... sí!! un ser mío, propio...
por quien luchar... a quien entregarle todo mi amor...
Sí... lo antes posible.
Esta historia maldita que ha marcado mi vida,
y lo peor es que no es gracias a tí, no, sino a mí...
Rayos!! ya ni siquiera me importas y aún así te recuerdo... siempre...
Cuando escucho sobre una pena de amor, te recuerdo...
Cuando sufro por el hombre que amo ahora, te recuerdo (discúlpame, no puedo evitar comparar)
Cuando sé de algún embarazo adolescente, te recuerdo...
Cuando... cuando respiro, cuando despierto, cuando me acuesto,
y sobre todo más y dolorosamente...cuando escribo...
Y eso que puedo jurar y rejurar de antes Dios que ya no te amo!!!
al menos no como antes...
Quizás todo esto es por que ya casi se cumple un año
y aún no logro relatar bien en un escrito que fue todo eso,
toda esa historia... es imposible contarla dejando al descubierto todos los sentimientos,
no es fácil, no es como con las otras, que bastaba un par de meses para poder resumirla en hojas y letras, no es como con las anteriores q hasta con palabras podía relatarlo... no es como las actuales... no se compara a nada...
y eso que ni si quiera me llegaste a amar...
ni si quiera...
Maldito, maldito, te maldigo sin razón,
me maldigo a mí por maldecirte sin razón,
maldigo a mi mente por pensar tanta webada...
Maldigo todo...
Aun que sé bien que no debiera hacerlo...
Un año... y tan perdida estaba, creyendo que avanzaba bien...
"de los errores se aprende" Pff... espero no tropezar 2 veces con la misma piedra... como con los errores anteriores.
Ahora Dios ilumina mi vida, ilumino con su luz a quienes me rodean, tengo al Señor a mi lado... y cada día... cada día un poco más lucho por superarme... Este Padre, este hermano y este todo que me guía, me abraza por la espalda... me acaricia el pecho... y me ayuda a seguir...
Solo me brinda calma... la que tú me robaste.
Gracias Señor por actuar en mi vida :).
Y no, creo que ya no te maldigo... eso no es lo que quiere el ser que me abraza...
Bendiciones para tí, hombre mágico que un día amé.
Todo se supera...todo... con tiempo, y calma, mucha calma.
29/2/08
20/2/08
................
"A veces nos invade una sensación de tristeza que no logramos controlar. Percibimos que el instante mágico de aquel día pasó, y que nada hicimos. Entonces la vida esconde su mapa y su arte.
Tenemos que escuchar al niño que fuimos un día, y que todavía existe dentro de nostros. Ese niño entiende de momentos mágicos. Podemos reprimir su llanto, pero no podemos acallar su voz.
Ese niño que fuimos un día continúa presente. "Bienaventurados los pequeños, porque de ellos es el reino de los cielos".
Si no nacemos de nuevo, si no volvemos a mirar la vida con la inocencia y el entusiamos de la infancia, no tiene sentido seguir viviendo.
Existen muchas maneras de suicidarse. Los que tratan de matar el cuerpo ofenden la ley de Dios. Los que tratan de matar el alma también ofenden la ley de Dios, aunque su crimen sea menos visible a los ojos del hombre.
Prestemos atención a lo que nos dice el niño que tenemos guardado en el pecho. No nos avergoncemos por causa de él. No dejemos que sufra miedo, porque está solo y casi nunca se le escucha.
Permitamos que tome un poco las riendas de nuestra existencia. Ese niño sabe que un día es diferente de otro.
Hagamos que se vuelva a sentir amado. Hagamos que se sienta bien, aunque eso signifique obrar de una manera a la que no estamos acostumbrados, aunque parezca estupidez a los ojos de los demás.
Recuerden que la sabiduría del hombre es locura ante Dios. Si escuchamos al niño que tenemos en el alma, nuestros ojos volverán a brillar. Si no perdemos el contacto con ese niño, no perderemos el contacto con la vida."
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)